La Administración de Parques Nacionales (APN) resolvió intervenir el Parque Nacional Los Alerces en el marco de la emergencia ígnea que afecta a la zona desde el 8 de diciembre pasado, luego de que un rayo provocara el inicio del incendio en el brazo sur del Lago Menéndez. Hasta el momento, se estima que unas 10 mil hectáreas de bosque nativo han sido consumidas por el fuego, dejando un saldo ambiental y operativo que la Casa Rosada considera excepcional y crítico.
La medida, oficializada a fines de la semana pasada, implica que un Comité de Intervención asumirá de manera transitoria “las funciones y atribuciones propias de la Intendencia del Parque Nacional”, con el objetivo de regularizar el funcionamiento institucional, operativo y administrativo del área protegida. Así lo señaló un comunicado difundido por APN, que subraya la necesidad de fortalecer la gestión institucional y las acciones operativas desplegadas ante esta situación extraordinaria.
La intervención fue definida tras una evaluación integral realizada por una delegación institucional de APN que se incorporó al Comando Operativo el 6 de enero. El equipo estuvo integrado por autoridades de alto rango de la entidad, entre ellos el titular de APN, Sergio Álvarez; junto al director nacional de Operaciones, José Albrizio; el director regional Sur, Damián Mujica; y el director de Lucha contra Incendios Forestales y Emergencias (DLIFE), Ariel Amthauer. Según el comunicado oficial, se consideró necesario adoptar medidas inmediatas de carácter organizacional y funcional para asegurar la adecuada tutela de los bienes ambientales protegidos y la continuidad de las políticas institucionales dentro del Sistema Federal de Parques Nacionales.
La decisión se conoció horas después de que el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y la Cámara de Turismo de la provincia (CATCH) reclamaran públicamente la remoción de autoridades locales del parque. En su pedido formal, CATCH cuestionó la capacidad de respuesta y la comunicación institucional durante lo que definieron como una de las crisis más graves que enfrentó la provincia patagónica en los últimos años, denunciando negligencia, falta de previsión y deficiente conducción operativa con consecuencias ambientales, sociales, económicas y humanas de extrema gravedad.

Escenario operativo y condiciones en terreno
Las brigadas que trabajan en el frente del incendio enfrentan un escenario complejo. Las condiciones meteorológicas pronosticadas para los próximos días —con jornadas de calor intenso, ráfagas de viento variables y terrenos escarpados— complican las tareas de control y contención. El Comando Unificado estableció un dispositivo especial de monitoreo aéreo para vigilar los puntos de mayor actividad, con el fin de proteger tanto a los combatientes como a los equipos de apoyo logístico terrestres, náuticos y aéreos.
Las operaciones combinan la presencia de tres helicópteros y cuatro aviones destinados a las distintas fases de trabajo, apoyados por un total de 147 personas en diferentes sectores. Además, los sistemas de observación aérea transmiten datos en tiempo real a un gabinete técnico, que junto con la información relevada en terreno por las brigadas permite estimar la superficie afectada y la dinámica del fuego.
Por indicación del Comando Unificado, se mantienen guardias nocturnas en la Ruta Provincial 71, con la colaboración de brigadistas vecinales, guardaparques, bomberos voluntarios y pobladores, enfocados en contener nuevos focos espontáneos que surgen sobre todo durante el atardecer, cuando el comportamiento del fuego tiende a intensificarse.
Recomendaciones y restricciones
Desde la APN se instó a la comunidad a seguir los canales oficiales de comunicación para recibir avisos, alertas, medidas de prevención y normas de circulación en las zonas próximas al incendio. Entre las recomendaciones para colaborar con el operativo, se destaca el respeto a las restricciones sobre el uso del fuego y el cumplimiento de las normas de convivencia en las áreas habilitadas al uso público para evitar nuevos incidentes en este contexto ya de por sí complejo.
El comunicado oficial recuerda que la velocidad máxima dentro del parque es de 40 kilómetros por hora y que los vehículos oficiales con funciones de apoyo logístico tienen prioridad absoluta de paso. En cuanto a la infraestructura vial y de acceso, la Ruta 71 está habilitada hasta el retén de Bahía Rosales, límite sur de las operaciones en terreno, mientras que la Portada Norte del parque permanece cerrada.
Asimismo, la navegación recreativa en el Lago Futalaufquen está temporalmente restringida para facilitar las maniobras de recarga de tanques de agua y helibalde desde el espejo de agua, una pieza clave de la estrategia aérea de combate del incendio.